Este mes, en Bodega El Barril, en Benidorm, celebramos el mes de Marilyn Monroe, un mes en honor a la mujer que convirtió el ser sexy en un arte. Ella que sujetaba su copa como nadie, y que sigue haciéndolo en la mente de muchos 56 años tras su muerte… Este es el mes de Marilyn y, para celebrarlo, ¿por qué no un buen combinado con la ginebra Burleighs Marilyn Monroe Edition en honor a la diva?

Marilyn Monroe, pura sensualidad

La que sería Marilyn Monroe nació como Norma Jean Baker en junio de 1926 y, tras una infancia algo truculenta, durante la que pasó por orfanatos y casas de acogida, se casó, en 1941, con un chico de pueblo. Sin embargo, ese matrimonio no duró, como tampoco durarían los posteriores, y Norma Jean, ya cómo Marilyn, dio el salto de ama de casa a actriz de Hollywood, encajando como nadie antes en los papeles de rubia ingenua que la iban a hacer famosa.

Pero Marilyn era mucho más que una rubia tonta e inocente: era una mujer inteligente, lo suficientemente inteligente como para resultar una persona interesante, y los responsables del Actors Studio de Nueva York, dónde tomó clases de actuación por el método Stanislavski, la consideraron uno de los mejores alumnos de la historia, junto a Marlon Brando y James Dean. Logró atraer la atención de grandes directores de cine y de hombres cultivados que no pudieron aguantarle el ritmo.

Desgraciadamente, su talento nunca recibió la atención debida, se encasilló en el papel cinematográfico de mujer objeto y cómo mujer objeto la vieron muchos de sus coetáneos, que la admiraban por su belleza y su sensualidad e ignoraban su profundidad. Y eso la llevó al suicidio, tras años de adicción a las drogas y al alcohol, el 2 de agosto de 1962, con sólo 36 años.

Su muerte inició la leyenda. Brindemos ahora por ella.